Continuando con los artículos basado en ideas del libro: “Switch: How to change things when change is hard”el día de hoy hablaremos un poco sobre como motivar a esa parte emocional, o en otras palabras a nuestro elefante.

En artículos anteriores hemos hablado de cómo nuestra mente se divide entre lógica y emocional o en otras palabras, un jinete y un elefante. Vimos las fortalezas, debilidades de ambos y como manejar al jinete, por esta ocasión hablaremos de cómo motivar al elefante.

Nuestro elefante interior son nuestras emociones y motivación, es esa parte que nos hace seguir andando en contra de todo, es nuestro instinto, cuando la lógica falla y las cosas no tienen sentido, el elefante es el que nos da la fuerza para continuar.

Pero este elefante, tiene fortalezas y debilidades. Una de las grandes debilidades del elefante es que es fácilmente impresionable y difícil hacerlo andar, es decir, lo que más le cuesta al elefante es empezar las cosas, como a muchos de nosotros, sin embargo, una vez puesto en camino, es muy difícil detenerlo.

Entonces, si es tan difícil poner al elefante en funcionamiento, ¿que se puede hacer para cambiar esto? Muy sencillo, reduce el tamaño del cambio

El elefante es fácilmente impresionable por los cambios grandes, pero si cambiamos la dimensión del trabajo es fácil hacerlo. El ejemplo que nos da el libro es de un estudio que se hizo con un lavado de autos. Se les dividieron los grupos en 2. A un grupo se le dio una tarjeta con 8 espacios para llenar, donde si se cumplía con los 8 lavados se obtenía un lavado gratis. Al otro grupo, se le dio el mismo tipo de tarjeta, pero a diferencia que esta tenia 10 espacios, y por el lavado que acababan de realizar les dieron 2 gratis; es decir, ambos grupos tenían 8 espacios disponibles para llenar.

Los resultados fueron que los que tenían la tarjeta con los 10 espacios, tuvieron un 35% de participación más alta, es decir, lograron llenar la tarjeta. Los resultados del estudio indican que aunque la distancia era la misma, se les dio un incentivo a los de 10, les dijeron ya llevas parte del camino recorrido, te falta poco por terminar, en cambio al otro grupo tenia que empezar desde 0.

Otro ejemplo que ponen es que en diversa literatura motivacional, se les pide a las personas que elijan la tarea que mas odian realizar y pongan un cronometro en 5 minutos y realicen solo esa tarea durante 5 minutos. Una vez transcurrido el tiempo se detendrán y se darán cuenta de todo lo que avanzaron en tan poco tiempo, y les será más fácil continuar a empezar.

Para el elefante, lo difícil siempre es empezar, es por esa razón que los cambios no suceden, simplemente por que se ven demasiado grandes y abrumadores.

Si quieres motivar al elefante a trabajar, la respuesta es sencilla reduce la dimensión del cambio. De ser posible, divide en pequeñas actividades las cosas y de esta forma podrán verse más sencillas de cumplir que un todo.

Esto puede ser aplicable para todos los aspectos de tu vida cotidiana, desde limpiar la cocina hasta hacer un cambio radical en la compañía.

No le pidas a los diferentes departamentos de tu compañía que reduzcan un 5% el total de su gasto, en cambio, por que no le pides primero que reduzcan un 5% su gasto de papelería, la siguiente semana que reduzcan un 5% su gasto de viajes y así sucesivamente, lo que lograrás al cabo de poco tiempo es que toda la compañía haya reducido un 5% el total de sus gastos.

En conclusión los cambios pequeños suman y son más realizables que una totalidad, no intentes cambiar el mundo de un golpe, empieza con pequeñas acciones, podrás direccionar mejor a tu jinete y al elefante le será más fácil avanzar.

En próximos artículos continuaremos con más ideas sobre este libro, te recordamos que si no deseas esperar a nuestros artículos y desees leer el libro por ti mismo, puedes pedirlo a través de Internet y te llegará a tu casa, para pedirlo dale clic a esta liga.