Jugando con el Dinero, Parte 2

 
Nunca hay que gastarse más de lo que se tiene. En la mayoría de las ocasiones consideramos esta premisa de vital importancia para la supervivencia del negocio, ya que si evitamos gastar el dinero que no tenemos las deudas no existirían, lamentablemente hacer esto no siempre es lo más conveniente.
En el artículo anterior comentábamos la importancia de una administración financiera eficiente, la cual ayude a las pequeñas empresas a solventar sus problemas económicos, como lo son la falta de capital, las pérdidas y el endeudamiento. A continuación profundizaremos más en la importancia de los préstamos y el manejo del endeudamiento.
Lo ideal para todo negocio sería tener el capital inicial suficiente para abrir sin pedir préstamos, ventas muy grandes, costos bajos y un porcentaje de utilidad adecuado, el cual sea suficiente para reinvertir en la empresa más los gastos personales. Lo triste es que la realidad es otra; pocas veces se cuenta con un capital inicial adecuado, las ventas escasean y las utilidades no son suficientes. Entonces si lo que tenemos no es suficiente, ¿Cómo se puede subsistir sin un préstamo?
No se espere a llenar el marranito, un préstamo bien administrado es la solución.
Actualmente crecer sin un financiamiento es casi imposible. Son pocos los pequeños negocios que cuentan con utilidades tan óptimas que les permiten hacer reinversiones grandes; es aquí donde surge la necesidad de conseguir un préstamo. Mucha gente evita pedir préstamos ya que considera que este es dinero que la empresa no tiene y por lo tanto, lo más adecuado, por el bien del negocio, es evitar gastarlo; si usted cree esto, está equivocado. El problema no radica en pedir dinero y gastar lo que no se tiene, la dificultad está en que muchos empresarios desconocen las bases financieras de su empresa, es decir cuanto se tiene en activos, cuanto es lo que se gasta y cuanto cuesta la operación de la empresa. Una vez que se conoce tanto el dinero que entra como el que sale, se puede determinar la “capacidad de pago”.
Según el libro “El buen uso del Dinero” de David Ibarra Valdés, la capacidad de pago son las posibilidades que tiene la empresa para adquirir un préstamo y poder pagarlo, es decir cuanto dinero me queda del ejercicio del cual puedo disponer para reinvertir. Esto es sencillo de obtener; el siguiente ejemplo explica claramente el concepto: si de ventas mensuales obtengo 500 pesos y a estos les resto 300 de costos directos e indirectos y 100 de gastos de operación, me quedan 100 pesos de ingresos; los cuales son la capacidad que tengo para pagar mensualmente. Una vez determinado esto, puedo empezar a considerar el pedir un préstamo, en el cual tenga que pagar 100 pesos mensuales, es decir, puedo solicitar 1000 pesos a 10 meses o 2500 a 25 meses, por dar unos ejemplos.
Existen ciertas recomendaciones al determinar la capacidad de pago, las cuales muchas veces no se toman en cuenta. Según el autor, no se debe de exceder esta capacidad, aunque sea por un mínimo, por ejemplo si tengo una capacidad de pago de 3000 pesos y pretendo pedir un crédito donde tenga que pagar 3200, en un futuro me puedo ver en apuros. Lo anterior es debido a que, aunque sea mínima esta diferencia, es significativa, pues a pesar de que se piense que ahorrando un poco, evitando hacer ciertas compras y reduciendo costos se puede solventar ese monto extra puede que esto no sea suficiente y la deuda nos inunde, esto porque operar de esta manera significa estar por encima de los límites que nos marca la propia empresa y, en caso de presentarse una devaluación, una alza  en la tasa de interés, o incluso una disminución en la ventas, esos 200 pesos se volverán algo más que lo anteriormente contemplado.
 

INGRESOS menos COSTOS Y GASTOS igual a CAPACIDAD DE PAGO.
Ahora bien, nosotros consideramos que no es saludable para la empresa manejar pagos de créditos los cuales estén en el limite de nuestra capacidad de endeudamiento; por ejemplo si tiene una capacidad de 200 pesos mensuales, evite endeudarse con esa cantidad, trate de hacer todo lo posible por manejar pagos menores, ya que esto le da una seguridad extra, la cual puede considerarse como un “colchón de seguridad”. Tampoco es aconsejable manejar un “colchón” muy grande, ya que, el dinero que no se mueve en una empresa es dinero perdido; simplemente no se mantenga en los extremos, tal vez de los 200 pesos que es su capacidad al 100%, operar a un 90%, es decir, pagar alrededor de 180 pesos mensuales es suficiente para mantener saludables sus finanzas.
La mayoría de las empresas, sean pequeñas, medianas o grandes, operan con dinero prestado, ya que, planeando bien como se solventará la deuda, un financiamiento es una excelente oportunidad para todo negocio. El obtener una cantidad de dinero suficiente para hacer inversión en el negocio abre el panorama para muchas empresas ya que el invertir permite mejorar como compañía y así tener mayores ventas, ofrecer productos y servicios de mejor calidad, abarcar un mayor nicho de mercado, etcétera.
Los préstamos son como un arma de dos filos, pueden ayudar a la empresa o degollarla.

Ahora usted ya los sabe, un financiamiento es una excelente oportunidad que se presenta para todo negocio, sin embargo es un arma de dos filos y es necesario hacer buen uso de ella. Considerar la capacidad de pago es una forma de prevenir catástrofes financieras dentro de su negocio.