El SECRETO comercial más GRANDE del mundo

El consumismo ha hecho que lo estándar y convencional sea parte de la historia, ahora los clientes tienen la última palabra.
Como se mencionaba en el artículo anterior, el mundo de los negocios está cambiando de una manera radical, es por esto que debemos prepararnos para todo, estar listos para lo inexplicable, e inclusive para lo absurdo, o a caso usted cree que existe una pomada capaz de curar todo tipo de enfermedades misteriosas, desde un simple resfrío hasta el herpes, incluyendo el dolor de cabeza, todo en uno, por más raro que parezca si existe y no sólo una, sino muchas marcas y con grandes utilidades. 

Así como este caso, existe una infinidad de artículos que, por absurdos y raros que parezcan, son comprados por la gente, todo por una sencilla razón, lograron descubrir el secreto comercial más grande del mundo; no le venden a los clientes un producto, les venden un sentimiento, una emoción, una solución a sus problemas.
NO le venda a la LÓGICA y a la RAZÓN, véndale al CORAZÓN.
Estamos viviendo en un mundo donde todo esta al alcance de las mano. Si quiere saber que pasó en China hace un minuto, sencillo entre a Internet y entérese; quiere irse a escalar los Alpes Suizos, puede hacerlo y pagarlo en abonos pequeños; toda esta abundancia y comodidad ha desplazado al ahorro y la decencia, para dar paso al gasto y a lo superfluo; desafortunadamente para los negocios tradicionales esto no es nada bueno, ¿o si?
Según el autor Michael LeBoeuf en su libro “Como Hacer Clientes y Conservarlos”, las únicas dos cosas que el cliente compra son:
  • Emociones agradables
  • Soluciones a sus problemas 
Pues menciona que “la gente compra movida por emociones y lo justifica con razonamientos lógicos.”
Las personas ya no compran pantalones para simplemente vestir, compran una marca que los hace pertenecer a un estatus social, o a caso ¿usted compraría pescado crudo para comerlo tal cual?, millones de personas en el mundo lo hacen, pero ellos le llaman sushi, y los hace sentir bien.

Las compras han cambiado del “NECESITO” al “QUIERO”.

Véndale al corazón, pues este es sencillo, personal y le gusta emocionarse; aunque tenga cuidado, no se debe de tratar de hacer tontos a los clientes, la razón, en ciertos casos, puede sobrepasar las emociones, es necesario no ofender la inteligencia de las personas, es decir mantener un balance entre lo emocional y lo intelectual; para ello utilice fundamentos reales, los cuales no sólo emocionen al cliente, sino le den veracidad a su producto o servicio; algunos, inclusive, pueden ser tan inusuales como las hiervas milenarias de ciertos shampoo’s para evitar la caída del cabello o los fluidos de algunos animales en ciertas cremas para recuperar su juventud. 

El precio de los productos y servicios ya no son tan importantes como lo eran antes, las guerras de precios se han vuelto cosas tan patéticas que lo único que logran es dañar la compañía mermando sus utilidades. Es inatacable que un buen precio es necesario, pero en estos tiempos, competir para ver quien logra bajar más el precio no le traerá más clientes, al contrario, muchos de ellos considerarán que por el hecho de mantener un precio tan bajo, la calidad de sus productos será deficiente.

En lugar de poner todo su esfuerzo recortando presupuestos para lograr mantener sus costos bajos, porque no mejor, poner todas esas energías cambiando sus productos, de una manera que los clientes no lo consideren otro más del montón, sino que crean que usted es la solución a sus problemas, que usted es el único capaz de lograr que se sientan diferentes, que su servicio es inigualable, que ellos son los consentidos, que no les importaría gastar una fortuna en usted, pues su negocio es el único que les brinda esa emoción que no consigue en ningún otro lado, y sobre todo, no sólo irán con usted una vez a probar, sino se sentirán tan conformes que volverán y lo recomendarán a mínimo a cinco de sus conocidos.

Así pues usted ya lo sabe, el secreto comercial más grande del mundo es vender soluciones y emociones, en lugar de sólo razones. Si quiere tener clientes y conservarlos, trátelos como si fueran únicos, consiéntalos como si la vida de su negocio dependiera de la opinión de ellos, y sobre todo recuerde, no venda productos y servicios de una manera impersonal, ya que un descuento del 10% es lógicamente muy atractivo, pero ¿lo es emocionalmente?.