El Caos: el nuevo orden de los negocios.

En un mundo cambiante, una economía inestable, un lugar donde los sentimientos imperan sobre la razón y existe abundancia de productos por doquier, lo último que un negocio necesita es ser normal.
En la actualidad, el mundo ha llegado a un punto en donde la calidad del contenido de los productos o servicios ya es algo nato, no se necesita trabajar para conseguirlo, se tiene que tener desde un principio. Estamos viviendo en la era de la abundancia y el consumismo, el ahorro ha llegado a ser parte de la historia para darle paso a una época donde imperan las compras y el gasto, y por si fuera poco, no todas las empresas se han dado cuenta de esto.
“El consumismo a hecho que lo estándar y convencional sea parte de la historia, ahora los clientes tienen la ultima palabra.”

Existe una sobreoferta de productos y servicios dónde el contenido de estos ya no es relevante, pues nos da igual comprar una hamburguesa de $25 pesos en un puestito a una de $60 de una franquicia, no nos importa gastar $500 pesos en unos pantalones de marca, lo único que nos interesa es traer esa marca y lo que nos hace sentir, es aquí donde todo negocio entra en conflicto, ya que, si a los consumidores no les interesa tanto los precios, que hacer para atraer su atención.

Tener la atención de los nuevos consumidores ya no es tan fácil como antes, para esto debe tener en mente dos aspectos:

  1. Rompa las Reglas y cree sus propias.
  2. No le venda a la lógica y a la razón, véndale al corazón y a las emociones.
La normalidad y lo estándar a pasado a ser historia, cada consumidor tiene gustos y preferencias individuales, cada cliente debe ser tratado como un individuo único e irrepetible, no podemos aferrarnos a creer que existe un consenso de gustos y preferencias, cada persona sabe lo que quiere y lo busca, y si usted no esta listo para esto, prepárese para el fracaso. 

Pero esto no es todo, no sólo las personas tienen sus individualidades, las empresas también, y son estas las que hacen la diferencia, es aquí donde estas variaciones deben sobresalir y romper las reglas, escapar de la rutina, hacer locuras, atreverse a lo impensable o simplemente, no ser parte del montón; la clave para ser un empresario exitoso es: piense como un loco y ajuste su locura a la normalidad de la vida diaria.

“La típico y normal NO vende, lo nuevo y diferente SI”

Pero de algo este seguro, a veces las locuras cuestan y muy caras, pero sin estas no seriamos nada, pues como dicen Jonas Ridderstrale y Kjell Nordström, autores del libro Funky Business, “….el fracaso es el motor del progreso humano. De no ser por todos los locos que intentan lo imposible, una y mil veces, seguiríamos viviendo en las cuevas”.
Hay que innovar, experimentar y crear, la innovación es la clave del éxito, habrá fallos, de eso no hay duda, pero estos fallos son sólo un paso más para lograr lo imposible, y lo más importante no es sólo tener creatividad, sino saber tolerar los fracasos, ya que, en estos tiempos, crear algo nuevo es como jugar a la lotería, hay un 99 por ciento de posibilidades de fracasar; pero si no lo intentamos existe un 100 por ciento de posibilidades de fracaso, es por esto que debemos luchar a como de lugar por conseguir ese 1 por 100.
“La clave para ser un empresario exitoso: piense como un loco y ajuste su locura a la normalidad de la vida.” 

La igualdad de las empresas es un hecho; un corporativo puede tener ingenieros y administradores de las mejores escuelas, pero, así como este, existen miles, incluso millones de corporativos que contratan otros ingenieros y otros administradores de las mismas escuelas, los cuales traen las mismas formulas para el éxito, los mismos conocimientos y donde al final de cuentas todo termina siendo lo mismo; muchos lo saben y lo han comprobado. La mayoría de las veces un currículo impresionante no asegura la eficacia de la persona, es donde toda empresa debe replantearse el hecho de no sólo contratar a los empleados por sus estudios, sino también por su creatividad, ingenio, adaptación al cambio e inclusive, porqué no…su locura.
En resumen, hay que comprender que el éxito no reside en lo estándar y convencional, no porque “a otra empresa le funcionó”, significa que a mi negocio le va a funcionar por igual; hay que acostumbrarnos al cambio, percatarnos de la necesidad de innovar, de crear, de trascender; de olvidarnos de lo típico. Hay que aprender que los conocimientos que adquirimos en las escuelas, convenciones, congresos, libros…etc., son tan sólo una base, un cimiento del cual tiene que partir la creatividad; es necesario saber que todo lo que está hecho de una forma se puede romper y rehacer de otra mejor. Las empresas y personas que no están adaptadas a los cambios, permaneciendo estáticas y sin innovación, prepárense para lo inevitable, al fracaso. 

Comments are closed.