No te desanimes…

Sientes que el mundo se te viene encima, que todo lo que habías planeado no sirve para nada, que estabas equivocado, que tu sueño jamás podrá hacerse realidad; te sientes cansado, desesperado, enfadado con la vida, con todo mundo, lo único que quieres es quedarte en cama pues no hayas una razón para levantarte…  si a veces te sientes así bienvenido al mundo de los emprendedores…

Antes que todo nos gustaría aclarar que un emprendedor no es solo aquel que inicia su propio negocio, sino aquella persona que es capaz de emprender aquel sueño, idea o pensamiento.
No importa el dinero que tengas ni el estatus social en el que te encuentres, tampoco la educación que hayas recibido, simplemente hay días en los que sientes que el mundo es demasiado para ti, que no puedes controlarlo, pues ¿adivina qué?, es natural y normal, los emprendedores generalmente se encuentran en la cima del mundo por un momento, para al siguiente estar en el fondo del abismo.
Existen 5 etapas en el proceso del desarrollo de una idea las cuales son las siguientes:
1.- Optimismo desinformado. Este es el primer punto con el que todos iniciamos una idea, es cuando todo parece posible, cuando creemos que podemos tener el mundo a nuestros pies. Generalmente todo emprendedor tiene estos momentos más de una vez, sin embargo esta etapa no dura para siempre.

2.- Pesimismo informado. Una vez que hemos llevado a la realidad nuestra gran idea nos hemos topado con la gran desilusión que esta puede no ser tan viable en el mundo real, nos hemos dado cuenta que la realidad no es la misma que la teoría y que quizás nuestra idea no está lista para salir a la luz.

3.- Crisis del significado. Este es el punto crucial en donde todo puede cambiar, es aquí donde nos ponemos a reflexionar si realmente todo el esfuerzo que has estado haciendo, todo el dinero que le has invertido y todo el tiempo que has pasado desarrollando tu idea realmente vale la pena, si realmente es rentable y si realmente va a funcionar. En este punto se tienen dos opciones, las cuales dependerán de cada uno de nosotros.

4.- Tirar todo a la basura. Si la crisis fue demasiado fuerte puede que lo único que deseemos sea tirar todo y quemarlo, decidimos dejar todo y seguir con nuestras vidas, muchos proyectos terminan en este punto y desconocemos la cifra exacta pero nos atreveríamos a decir que 8 de cada 10 proyectos terminan aquí.

5,- Optimismo Informado. Si logramos sobreponernos y hacer algo por nuestra idea, nos daremos cuenta que quizás sea un poco más difícil realizarla pero no imposible. Nos daremos cuenta que quizás el camino que estábamos siguiendo no era el adecuado pero que no importa por que hemos encontrado otro. Es aquí donde volvemos a ver un pequeño rayo de esperanza, pero lo importante aquí es que ese optimismo no viene dado por una fuente externa, es decir, nadie va a venir a darnos ánimos para continuar con el proyecto o darnos una pequeña palmada en la espalda y decir, vas por el buen camino, somos nosotros mismos los que tenemos que sobreponernos, que debemos de entender que la vida es dura, pero que si no fuera así sería demasiado aburrida, que si realmente queremos lograr algo, queremos sacar nuestro negocio adelante somos nosotros los únicos capaces de hacerlo  y nadie más, así pues el único capaz de transformar una crisis en una oportunidad es uno mismo.

En conclusión si siente que su proyecto no funciona o no va a ningún lado, recuerde que usted no es el único, que muchas veces antes, miles de personas han pasado por donde usted está ahora y han logrado darle un giro a la situación, que es solo usted el responsable de su destino y de su proyecto, nadie mas vendrá a ayudarle y por eso, solo depende de usted transformar esa crisis en una oportunidad, una oportunidad de hacer realidad su proyecto y sus sueños, nada más nos queda por decirles JAMAS SE DEN POR VENCIDOS.