Empezar un negocio

La idea de poner un negocio se ve impulsada en gran medida por el deseo de adquirir dinero. Muchos emprendedores fijan como único objetivo para iniciar un negocio, el ganar mucho dinero, y no cuestionamos esta forma de pensar, sin embargo hay que estar preparado para todo.

Cuando se empieza a pensar en la idea de poner un negocio se ve un panorama muy prometedor y sencillo, el cual únicamente se basa en adquirir materia prima, transformarla, venderla en un producto bonito y ganar mucho dinero. Pero lo que muchas veces no se considera es el tiempo que vamos a tardar en ganar mucho dinero.

Hoy en día es muy difícil entrar a un mercado y sobretodo que el público acepte nuestros productos o servicios, se requiere mucha planeación estratégica por parte del emprendedor, por ello este proceso puede llevar mucho tiempo.  Al momento de planear hay que considerar el tiempo en que se comenzará a recuperar la inversión, pues pueden pasar varios meses en donde no se gane nada de dinero, y las ventas apenas alcancen a cubrir los gastos, o en el peor de los casos se tengan que asumir perdidas por un mes o dos.

Es común que los nuevos negocios empiecen con perdidas el primer y segundo mes, y estas disminuyan los meses siguientes, por lo que se deben de considerar estos gastos como parte de la inversión inicial, es decir, para asegurar la supervivencia del negocio durante los primeros meses es necesario inflar un poco el presupuesto de inversión, todo con el fin de sobrellevar las posibles perdidas que se lleguen a tener.

Para conseguir un panorama más claro de lo que pueda pasar en el negocio, es recomendable realizar varios escenarios. Al hablar de escenarios simplemente se trata de trabajar con algunos datos reales y otros supuestos, los datos reales generalmente son los costos fijos y variables, pues estos se deben de tener ya determinados antes de iniciar la operación del negocio. Estos costos fijos y variables deben incluir todo lo que se planea gastar en la operación del negocio, e inclusive, poner un gasto de caja chica, el cual le servirá para tener contemplado dentro del presupuesto esos pequeños gastos que a veces salen de imprevisto.

Por otra parte, los datos supuestos que se van a manejar son las ventas, estas se trabajan de manera mensual y anual, lo cual ayudará a determinar el ingreso que vamos a tener durante los meses. Es recomendable trabajar en base a varios supuestos, nosotros recomendamos cinco, los cuales serían, el muy optimista, optimista, regular, pesimista y muy pesimista. Les recordamos que los gastos fijos no varían, y los gastos variables, como su nombre lo indica variaran conforme al nivel de ventas que se manejen, por lo que en los supuestos, tanto ingresos como gastos se verán afectados. En esta parte siempre sugerimos, tratar de enfocarse en el supuesto pesimista, pues generalmente es el más acertado y mantiene al emprendedor con los pies en el suelo.

Una vez realizados los supuestos estos le ayudarán a observar un panorama mas claro de lo que le podría pasar al negocio y sobre todo le ayudara a planear mejor cualquier situación imprevista, como también le determinara si realmente vale la pena llevar a cabo el negocio o no, desde un punto de vista financiero.

Si está por empezar un negocio, o está empezando uno, le sugerimos que no se deje llevar únicamente por el deseo de adquirir mucho dinero, pues en el momento que vaya mal el negocio, este deseo se esfumará y con él todas sus ganas de salir adelante.

Muchas personas cierran sus negocios por dos razones, la primera es que como se enfocaron en ver únicamente el negocio como forma de hacer mucho dinero y vieron que eso no sucedía a corto plazo se desanimaron y lo dejaron a un lado. Los negocios son como las plantas, los primeros meses o años de vida se les tiene que estar invirtiendo en agua, fertilizante, y ponerle mucha atención, sin embargo al paso del tiempo estos rendirán sus frutos.

La segunda razón por la que muchos negocios cierran, es por que se ajustaron a un presupuesto muy cerrado, o hicieron planeaciones en base a un escenario muy optimista; se necesita en todo momento tener los pies en la tierra y recordar que todo negocio necesita madurar y de ser necesario se necesita muchas veces una inversión muy fuerte para sobrellevar las posibles perdidas que se puedan tener durante los primeros meses.

En conclusión, antes de iniciar un negocio es necesario tener una planeación adecuada y no dejarse llevar por el impulso. Es muy recomendable establecer varios escenarios los cuales nos brinden un panorama claro de lo que pueda suceder con el negocio, así como la rentabilidad que este pueda tener. Pero sobretodo no dejarse llevar por las pérdidas de los primeros meses, pues siempre, el inicio es la parte mas difícil  y dependerá de su determinación y sus ganas de salir adelante que su negocio prospere o no.