La vida de un emprendedor

Existen infinidad de motivos por los cuales una persona decide ser emprendedor, y la mayor parte de la veces se piensa en lo bonito y satisfactorio que es tener un negocio propio. Sin embargo no siempre todo es bello; en esta primera parte nos enfocaremos en exponer la parte “fea” de ser un emprendedor. En las partes posteriores explicaremos como evitar este tipo de situaciones:

1.- Financieramente. Si quieren poner un negocio y que sea exitoso más vale que tengan un buen colchón de dinero, pues no verán ni un centavo hasta dentro de mucho tiempo. Todas las proyecciones financieras que hiciste no servirán de nada, te darás cuenta que la realidad es otra a la que planeaste, la proyección solo sirve para darte una idea de que es lo que “podría” pasar, sin embargo no es nada seguro que se cumpla. El dinero se ira como agua, los bancos no te prestarán dinero y tendrás que empezar a hacer maravillas con el dinero,  te volverás inclusive algo tacaño y no es por que no quieras comprarlo, sino por que piensas, “eso podría gastarlo en otra cosa más importante como el sueldo de un empleado”. 

2.- Personalmente. Si creías que siempre es bueno ser tu propio jefe, prepárate a lidiar con personal, decisiones, proveedores, clientes,  bancos, contadores, hacienda, el seguro social y una infinidad de problemas que salen cada día los cuales muchas veces sobrepasan tu capacidad de liderazgo, en un punto llegarás a creer que todo mundo ha armado un complot para evitar que todo salga bien. Te darás cuenta que la ineptitud de otra persona te estorba demasiado, vas a querer las cosas hechas en su momento y bien hechas.  ¿Pensabas tener libertad de horario?, piénsalo de nuevo, los primeros años estarás desvelándote y madrugando todos los días, difícilmente tendrás tiempo para tener otra comida caliente y casera en un buen tiempo y si es que la tienes te sabrá a un pedazo de cielo, pues vivirás de sándwiches y comidas rápidas que encuentras en el camino.  No verás a tu familia ni amigos tan seguido como antes, serás como un completo extraño, cuando estés con ellos lo único que estará en tu mente es tu negocio. Dejaras esas salidas de fines de semana pues los ratos libres que tienes lo único que vas a querer hacer es dormir y nada más. Tu cabeza estará tan saturada de pendientes que atender que empezarás a olvidar las cosas, lo más afectado es la memoria a corto plazo, comenzaras por olvidar donde dejaste el celular, las llaves, la pluma y después se te pasarán por alto las citas y compromisos por el único hecho de que tienes la cabeza en otra cosa, no por que seas olvidadizo.

3.- Operacionalmente. El plan de negocios que habías desarrollado te darás cuenta que es solo los cimientos de lo que realmente se ha convertido tu negocio, la operación ha sido totalmente diferente. Empezaron a salir detalles que no tenias ni idea que existían pero que son fundamentales para la operación del negocio. Un nuevo negocio aplica exactamente la ley de Murphy donde “si algo puede salir mal, saldrá mal”. Te dolerá la cabeza seguido pues llegarás al punto en el que dirás “es que ya no se que hacer” para darte cuenta al poco tiempo que la solución era tan sencilla que no la viste. Empezarás a improvisar y a usar el ingenio mexicano para solucionar problemas y pequeños detalles.

Como ven hemos puesto una pequeña parte de los problemas a los que se tiene que enfrentar un emprendedor, pero esto es solo al comienzo, pues todo su esfuerzo que hagan en el inicio se verá recompensado en un futuro, recuerden que podrá ser difícil pero si en verdad les gusta ser emprendedores se llenarán de una energía cada día que no saben de donde viene pues lograrán hacer todo de una manera eficiente y sobretodo cada vez que estén arreglando un problema puede que por fuera estén estresados pero en su interior lo estarán gozando pues estarán haciendo lo que más les gusta: emprender.

Parte 2