139 Tácticas gerenciales de Pancho Villa

Para unos bandido y asesino a sangre fría, para otros héroe y libertador. A pesar de que muchos autores tienen opiniones contrastadas hacia él, no importa en la categoría en la que lo pongamos no cabe duda que Pancho Villa fue un gran general y comandante, por eso es necesario reconocer sus estrategias las cuales a pesar del paso de los años aún siguen vigentes y sobretodo son totalmente aplicables a los negocios.

Dicen que los negocios son como la guerra, la competencia el enemigo, los clientes el campo de batalla y la tecnología e innovación nuestro mejor aliado, a continuación presentaremos las 139 tácticas gerenciales de Pancho Villa, extraídas del libro “Las Tácticas Gerenciales de Pancho Villa” del autor Glenn Van Warrebey.

  1. Pelear sobre un terreno firme, con los ojos en todas partes y en un solo sitio.
  2. Dirigir la carga desde el campo de batalla. (No desde detrás de un escritorio).
  3. Controlar la estampida.
  4. Nunca titubear en medio de una acción.
  5. Cargar las baterías: comer de esa “salsa” picante.
  6. Desorientar al enemigo.
  7. Contratar gerentes que puedan dirigir y “pelear”.
  8. Dirigir con “posición” y “fuerza personal”.
  9. Motivar
  10. Concentrarse en ser un gran líder.
  11. Hacerlo bien la primera vez.
  12. Mantenerse al día con las nuevas tendencias probadas y los avances tecnologicos.
  13. Ser un libertador
  14. Ser un buen tirador, pero primero diagnosticar bien.
  15. Soñar y tener la determinación de una roca para hacer realidad los sueños.
  16. Escuchar primero, conocer después y, finalmente, delegar.
  17. Vigilar el tiempo.
  18. Armado de conocimiento tener siempre una respuesta rápida.
  19. Vigilar las emboscadas.
  20. Controlar el temperamento.
  21. Recompensar los logros propios de inmediato.
  22. Ser el padre de familia organizacional con la “mente del padre”.
  23. Mirar siempre el horizonte.
  24. Ver la montilla desde allí mismo, pero también desde el valle.
  25. Elegir un buen caballo y alimentarlo bien.
  26. Dar del tiempo propio, dar un poco de si mismo.
  27. Ser fuerte y demostrarlo, ser sensible y demostrarlo.
  28. No tener desfiles ni soldaderas.
  29. Fomentar un espíritu cooperativo.
  30. Imbuir una fuerte lealtad dentro de los corazones de los oficiales y tropa..
  31. Ser adaptable y moverse con rapidez.
  32. No engordar.
  33. Siempre estar “re-convirtiendo” lo mejor de cada uno mismo.
  34. Ser un sobreviviente “saludable” y ayudar a la organización a hacer lo mismo.
  35. Encontrar cosas susceptibles de amar en el trabajo.
  36. Convertirse en un maestro en financiamiento no convencional.
  37. Terminar las cosas.
  38. Disparar desde la cadera.
  39. Ser intrépido.
  40. Saber que no es posible ganar todas las batallas, pero si la mayor parte.
  41. Nunca subestimar a la competencia.
  42. Ser directo.
  43. Nutrir la resistencia.
  44. Ser valeroso.
  45. Aniquilar al enemigo y hacerse la reputación de no tomar prisioneros.
  46. Mantener las cosas sencillas y comprensibles para todos.
  47. Dirigir a punta de pistola.
  48. Atacar por sorpresa.
  49. Dirigir la carga por una gran causa o cruzada.
  50. Saber que la línea de resultados siempre tiene, a su vez otra línea de resultados.
  51. Ser un gran “labrador” eliminando todos los obstáculos.
  52. No ser nunca predecible.
  53. Ser un general de alto desempeño.
  54. Saber que la “marcha triunfal” sobre la capital será el próximo año y prepararse para ella.
  55. Concentrarse y pensar con claridad en medio de la confusión de la batalla.
  56. Fingir una retirada y reagruparse.
  57. Preguntarse siempre a si mismo ¿qué tiene esto para él?
  58. Tratar de pelear siempre en campo de batalla que se conoce mejor.
  59. Forjar alianzas poderosas.
  60. Destilar hasta lo básico.
  61. No tener miedo.
  62. Si se tiene razón, disparar primero.
  63. Conseguir un mama del territorio del enemigo.
  64. Actualizar siempre la estrategia de “caer parado”, ya que siempre habrá potros salvajes.
  65. Tener reputación de comprender, y hacerlo.
  66. Saber que es el rebaño el que siempre lleva adonde se quiere ir, no las líneas de productividad.
  67. Dominar las riendas y las espuelas, pro también los movimientos suaves.
  68. Cuando se arme una revolución, no olvidar el agua.
  69. Nunca robar los caballos de alguien mas influyente que uno.
  70. Desconfiar de los generales y quienquiera que (por cualquier razón) permanezca fuera del alcance de la pistola.
  71. No dirigir un pronunciamiento hasta que la artillería esté lista.
  72. Si se cortan los canales de comunicación, demolerlos y desarrollar unos nuevos.
  73. Nunca ser un chingado y separarse de los que lo son.
  74. No reaccionar en exceso.
  75. Con buenas bases, tener audacia.
  76. Saber que los gerentes dirigen y administran, pero los que son los “campesinos” los que ganan las batallas.
  77. Tener agallas con corazón.
  78. Imbuir valores ganadores.
  79. Saber que el miedo es mas fuerte que la codicia.
  80. Si es posible “llevarla robada”, sera mejor.
  81. Alimentar primero a los del frente de batalla.
  82. Saber cuándo retirar los naipes.
  83. Saber hacer una obra de arte culinaria con frijoles.
  84. Presionar hacia delante por cualesquiera medios aceptables, o casi.
  85. Llevar no una, sino dos cartucheras.
  86. Elegir un caballo que pueda cubrir toda la ruta.
  87. Hacer que suceda, no importa qué.
  88. Saber que se obtiene lo que uno se permite.
  89. Comprometerse desde la propia silla.
  90. Ser un conductor apasionado.
  91. Llevar las cuentas, llevar la tienda (y tener la mejor carniceria del estado)
  92. Nunca llamar “batalla” a una batalla
  93. Delegar en forma indirecta (utilizar la sugestión directa)
  94. Tomarse el tiempo de cavar más profundo
  95. Tener el valor de un toro joven
  96. Saber que la paz es sólo el puente entre guerras
  97. Saber que las excusas no tienen sentido; si alguien las dice, no deben repetirse jamás.
  98. Si se presenta como altruista, no lo es.
  99. Saber que el único soldado que no teme morir es el que ya esta muerto
  100. Engañar a la compentencia
  101. Ser el toro más malo de la dehesa y estar siempre con los pies bien puestos en la tierra
  102. Si muchos rancheros engordan ganado, venderles alimento
  103. El estiercolo no es mierda, sino fertilizante en espera de ser vendido
  104. “el ojo del amo engorda el caballo”
  105. Motivar indirectamente a las tropas de tal manera que vengan contentos a trabajar, aún sin percibir un sueldo
  106. Desplegar los armamentos más pesados
  107. Saber que “un soldado que no hace nada siempre esta pensando en la guerra”
  108. No dejar el hueso y el peroo lo seguirá a uno hasta la casa
  109. Dirigir la carga con la mayor concentración y los números más impresionantes
  110. Pensar en el próximo movimiento antes de que sea necesario
  111. Vengar los errores a su debido tiempo
  112. Ser el mejjor jinete del regimiento de caballeria
  113. Está bien ser liberador, vengadro y amante, pero no martir.
  114. Tratar siempre de ser más un Robin Hood que un Genghis Khan
  115. El ojo del compadre es el espejo del alma
  116. Atrapar al tirano
  117. Amar “el estilo del guerrero” como la forma de ganar la mayor parte de las batallas
  118. Separar el trigo de la paja, pero nunca a los soldados del entrenamiento continuo
  119. Si el caballo puede hacer, lo hará
  120. Si cuesta un peso, puede costar dos.
  121. El cordero necesita un pastor compasivo
  122. Tener siempre un grupo de Dorados de élite.
  123. No darle buen vino al caballo, ni consejos a los tontos
  124. Salirse del corazón de los hombres malos
  125. No ser nunca un perro pequeño que ladra a los tacones de los más grandes que lo frustran
  126. Tener sentido del humor con la tropa: fingir que se agarran las “balas” enemigas con las manos desnudas
  127. Nunca enamorarse de una soldadera.
  128. No ponerle el costal con la carga a la mula hasta que ésta no se haya secado el sudor.
  129. Conocer la competencia, conocer  a los clientes
  130. No importa ser grande, lo importante es ganar (ser rentable)
  131. Las palabras no alimentan al ejercito
  132. Una vez que se establece la direccion, concentrarse en la estrategia
  133. “El caballo, la pistola y la mujer no se prestan”
  134. Mantener siempre todo lo mas sencillo posible
  135. No ser nunca un “abandonado”
  136. No morir en una silla de ruedas, sino en el campo de batalla
  137. Utilizar la confusión en provecho propio
  138. No “telegrafiar” nunca los golpes
  139. Es más que nada, la actitud lo que determina si uno es peón o llegará a ser un gran general.

En conclusión podemos observar que a pesar del paso de los años y de las épocas muchas de estas tácticas pueden ser empleadas hoy en día. Esperamos les hayan sido de utilidad y las pongan en práctica alguna de ellas.